De acá para allá, de allá para acá, era una noche mas en ese lugar en el que tantos momentos vivía. Era un viernes, uno de esos viernes donde se bebe mas de la cuenta. Él pasaba, se impresionaba, veía una mujer que lo atrapaba con su mirada, lo condenaba, lo embrujaba. Él se dejaba caer por esa mirada cada vez mas intensa. Ella, sabiendo de sus encantos, jugaba, lo miraba , no le quitaba la vista un segundo. Él se atrapaba cada vez mas en ella, se atrapo tanto que supo leer cada huella de su cuerpo. Ella se mostraba, él la apreciaba, la apreciaba en todos sus sentidos. Se veía atormentado, noches de furia, de tormento y otras de amor, noches donde desaparecía , y noches donde regresaba, él se siente perdido, él se siente muerto, porque ella ya fue la causa de su perdición.
Leon de las Sierras.
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